París
La Torre Eiffel

Diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición universal de 1889 en París.
La Torre Eiffel fue el edificio más elevado del mundo durante más de 40 años, hasta la construcción en 1930 del Edificio Chrysler, en Nueva York.
Fue construida en dos años, dos meses y cinco días en controversia con los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro. Inicialmente utilizada para experimentos científicos, hoy sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.
Construida en dos años, dos meses y cinco días (de 1887 a 1889) por 250 obreros, se inaugura oficialmente el 31 de marzo de 1889. Sufriendo una corrosión muy frecuente, la Torre Eiffel no conocerá verdaderamente un éxito masivo y constante hasta los años sesenta, con el desarrollo del turismo internacional. Ahora acoge a más de seis millones de visitantes cada año.

La torre se asienta en un cuadrado de 125 metros de lado, según los mismos términos del concurso de 1886. Tiene 325 metros de altura con sus 116 antenas, está situada a 33,5 metros por encima del nivel del mar.

La construcción de las piezas y su ensamblaje no son el fruto del azar. 50 ingenieros realizaron durante dos años 5.300 dibujos del ensamble conjunto o de algunos detalles, y cada una de 18.038 piezas de hierro poseía su propio esquema descriptivo.

Desde los años 1970, la Torre Eiffel obtuvo más popularidad y se ganó un lugar en el espíritu colectivo mundial, además de convertirse en uno de los símbolos más conocidos de Francia.

Los arcos: tendidos entre cada uno de los cuatro pilares, los arcos se elevan a 39 metros sobre el suelo y tienen un diámetro de 74 metros. Aunque en los bosquejos iniciales de Stephen Sauvestre aparecían muy decorados, lo son mucho más hoy en día, pero tienen sobre todo una función arquitectónica: endurecer la estructura de la base.

En el tercer piso podemos percibir una reconstitución del tipo «Museo Grévin» que muestra a Gustave Eiffel recibiendo a Thomas Edison.

El primer nivel: situado a 57 metros sobre el suelo, con una superficie de 4.200 metros cuadrados, puede soportar la presencia simultánea de aproximadamente 3.000 personas.

El segundo nivel: situado a 115 metros por encima del suelo, posee una superficie de 1.650 metros cuadrados aproximadamente, puede soportar la presencia simultánea de alrededor de 1.600 personas.

El tercer nivel: situado a 275 metros sobre el suelo, con una superficie de 350 m², puede soportar la presencia simultánea de alrededor de 400 personas.
El Louvre

El Museo del Louvre (en francés: Musée du Louvre) es el museo más importante del mundo.

Sus colecciones son el resultado de un esfuerzo histórico: por un lado, las colecciones reales, por otro, el esfuerzo de los hombres de la Ilustración y la labor desamortizadora de la Revolución francesa.

La creación del museo del Louvre significó, dentro de la historia de los museos, el paso de las colecciones privadas a las públicas, para disfrute del conjunto de la sociedad, constituyéndose en precedente de todos los grandes museos nacionales europeos y norteamericanos.

Con más de quince millones de visitantes en 2008 es, con gran diferencia, el museo de arte más visitado del mundo.

La última remodelación fue la pirámide de cristal que sirve como entrada desde 1989, diseñada por Ieoh Ming Pei.

El edificio que alberga el museo es el palacio del Louvre. Su origen se encuentra en una fortaleza del siglo XII, con ampliaciones renacentistas y otras más tardías.

El Museo Nacional del Louvre está concebido por sus gestores como un gran museo enciclopédico del arte universal.

El Palais du Louvre se levanta en los terrenos de un castillo de la Edad Media, del cual se conservan los cimientos y parte del foso.

Situado en el 1r. Distrito, en el corazón de París, es también uno de los museos más antiguos del mundo.
Los orígenes del Palacio del Louvre se remontan a la Edad Media.
Notre Dame de París

El corazón geográfico y espiritual de París se encuentra en el Sena. La historia de la ciudad comenzó en la Isla de la Ciudad, la mayor de las dos islas, y hoy todas las distancias de Francia se miden desde el kilómetro Zéro, marcado por una estrella en bronce junto a Notre Dame.

Esta maravilla gótica del siglo XIV tardó 200 años en completarse y recibe diez millones de visitas anuales.

Se salvó de la demolición gracias a la popularidad de la novela de Victor Hugo, Nuestra Señora de París, de 1831.

La luz entra por tres rosetones hasta el vasto interior de la catedral y los 387 escalones en espiral hasta las torres tienen como recompensa final unas estupendas vistas de la ciudad.

Dedicada a María, Madre de Jesucristo (de ahí el nombre Notre-Dame, Nuestra Señora), se sitúa en la pequeña Isla de la Cité en París, Francia, la cual está rodeada por las aguas del río Sena.

Los celtas habían celebrado aquí sus ceremonias donde, más tarde, los romanos erigirían un templo de devoción al dios Júpiter.

También en este local existió la primera iglesia cristiana en París, la Basílica de Saint-Etienne, proyectada por Childeberto I alrededor del 528 d. C. En sustitución de esta obra surge una iglesia románica que permanecerá hasta 1163, cuando se da el impulso en la construcción de la catedral.

En 1793, durante la Revolución francesa y bajo el culto a la razón, más elementos de la catedral fueron destruidos y muchos de sus tesoros robados, acabando el espacio en sí por servir de almacén para alimentos.

En 1871, con el corto ascenso de la Comuna de París, la catedral se vuelve nuevamente telón de fondo a las turbulencias sociales, durante las cuales se cree haber sido casi incendiada.

En 1965, como consecuencia de excavaciones para la construcción de un parking subterráneo en la plaza de la catedral, fueron descubiertas catacumbas que revelaron ruinas romanas, de la catedral merovingia del siglo VI y de habitaciones medievales.

Ya más próximo a la actualidad, en 1991, fue iniciado otro proyecto de restauración y mantenimiento de la catedral que, aunque fue previsto para que durase diez años, se prolonga hasta la actualidad.

Durante el espíritu del Romanticismo, Víctor Hugo escribió, en 1831, el romance Nuestra Señora de París.

Situando los acontecimientos en la catedral durante la Edad Media, la historia trata de Quasimodo, que se enamora de una gitana de nombre Esmeralda.

Y la catedral no era sólo su compañera, era el universo; mejor dicho, era la Naturaleza en sí misma.

Él nunca soñó que había otros setos que las vidrieras en continua floración; otra sombra que la del follaje de piedra siempre en ciernes, lleno de pájaros en los matorrales de los capiteles sajones; otras montañas que las colosales torres de la iglesia; u otros océanos que París rugiendo bajo sus pies.
Víctor Hugo, Notre-Dame de Paris, 1831

Las torres tienen 69 metros de altura. La torre sur contiene la famosa campana Emmanuel. Puede visitarse, pasando por la galería de las quimeras.

Ésta es la fachada principal y no sólo la de mayor impacto y monumentalidad, también la de mayor popularidad.

El Arco del Triunfo, es un mágnifico monumento construido en 1836 para conmemorar la victoria de Napoleón en Austerlitz y rivaliza con la Torre Eiffel como símbolo de París.

Alrededor del Arco parten 12 avenidas, como si fueran los radios de una rueda.

La más famosa de ellas son los Campos Eliseos.

Es obligado el paseo por esta elegante avenida cuando se visita París.

Los Campos Eliseos, en la mitología clásica: el paraíso.

Cada mes de Julio recibe la atención mundial con la meta del Tour de France.

También en esta calle tiene lugar las celebraciones más importantes de París.

Bellos y cuidados jardines a los lados de Los Campos Eliseos.


Montmartre, un lugar para pasear.

Empinadas escaleras junto a las casas cubiertas de hiedra y los parques y plazas tienen un encanto de cuentos de hadas.

Los escalones de la basílica bizantina del Sagrado Corazón ofrecen una gran panorámica sobre París.

La Place du Tertre, ha dado lugar a innumerables artistas y a sus paletas.

Casas del barrio de Montmartre.

Son numerosos los retratistas que acosan a los visitantes.

Tiendas de cuadros con vistas típicas de París.

Los músicos ambulantes y los pintores trabajando crean una atmósfera agradable.

Algunos pintores son realmente buenos.

El Sagrado Corazón visto desde la Torre Eiffel.

Esta basílica dedicada al Sagrado Corazón se construyó en 1873.

Como expiación por la guerra franco-prusiana (1870-1871), pero fue consagrada e 1919.

Detalle de una de las puertas de la basílica.

Gárgola de la basílica Sagrado Corazón.

Gárgola de la basílica Sagrado Corazón.

Gárgola de la basílica Sagrado Corazón.

En días claros, la panorámica alcanza los 30 km.

Detalle de la fachada principal de la basílica.

Las gárgolas se conservan muy bien.

Tiovivo en primer plano y al fondo la basícila del Sagrado Corazón.

Diversos artículos de un mercadillo cercano a la Plaza de la Republique.

Realizada tras los cristales de una cafetería a una anciana que tranquilamente se lió su cigarrillo y se lo fumó mientras tomaba su café.

Composición de buhardillas y tejados.

Biclicletas a disposición del cualquier usuario.

Mouline Rouge, el cabaré más famoso del mundo.

Encantador cementerio adoquinado abierto en 1798.

Se encuentran las tumbas de grandes escritores, directores de cine, pintores…

Aunque visitar un cementerio puede resultar tétrico, el de Montmartre es uno de los rincones más visitados de París, con un encanto especial.









