Grafismos y perfiles
Nuestro alrededor es rico en audaces perfiles y rítmicos diseños que ejercen una poderosa atracción visual al ser aislados y enfatizados por la fotografía. Encontrarlos es cuestión, sobre todo, de olvidar por un instante que se está mirando cosas específicas, un árbol, edificios, personas e intentar ver el grafismo que subyace en la imagen que aparece en el visor.
Aprender a reconocer grafismos y perfiles ayuda a realizar menos fotografías fortuitas, aun cuando estas cualidades visuales más abstractas no son el tema principal.
Los grafismos están en todas partes, y la habilidad de la cámara para acercarse a las partes más significativas de un tema permite acentuar dichos grafismos encuadrando la imagen de forma que se excluyan los elementos superfluos.
Los perfiles son más difíciles de reconocer, ya que en el mundo real normalmente no vemos las cosas como superficies planas con forma o color, excepto cuando están siluetadas. Sin embargo, la fotografía posee la facultad especial de transcribir el mundo tridimensional en términos de contornos elementales, sobre todo cuando la luz viene de detrás del motivo.
Se pueden realizar imágenes sencillas y fuertes situando deliberadamente el motivo entre la cámara y la luz y midiendo la exposición sobre el fondo en lugar de sobre el motivo.
Para enfatizar formas se puede contraponer un motivo claro sobre un fondo oscuro, o también una forma de un color sobre un fondo liso de otro tono.




